Periódico ABC

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  1. Sí, ya sé que no se llama así la marcha militar, banda sonora sentimental de nuestra Armada junto con la Salve Marinera y el «soplen serenas las brisas» de los hermosos versos de su himno escrito por Pemán. Sé que la marcha marinera «emblemática» (que se dice), que escribió el músico de la Armada don Ramón Sáez de Adana Lauzurica (Castro Urdiales, 1916-Madrid, 1999) es «Ganando Barlovento». Que tiene una curiosa historia de honradez. En 1966, la Armada convocó un concurso para elegir una marcha propia, pues todas las que sonaban en sus formaciones en orden cerrado eran propias del Ejército de Tierra, como «Los Voluntarios», o de Aviación, como «Heroína». Como jurado del concurso nombraron a Sáez de Adana, por entonces director de la música de la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid. Honrado y consecuente como buen marino, Sáez no se creía capacitado para juzgar la obra de otros compañeros. ¿Y qué hizo para librarse del trance? Pues incompatibilizarse: escribió él mismo una marcha, la presentó al concurso y ya pudo argumentar que no podía ser al mismo tiempo jurado y concursante. Y ganó. Así surgió en 1966 este emocionante monumento del riquísimo repertorio de la música militar española, pues oyes «Ganando Barlovento» y estás viendo navegar al «Juan Sebastián de Elcano» con todo su trapo desplegado, llevando la inmensa bandera de España como embajador de la Patria por esos puertos de ambos hemisferios. Ayer, viendo cómo un tanto a cencerros tapados celebraba España el Día de las Fuerzas Armadas en Guadalajara, horas antes de que en la final de Copa fueran abucheados, silbados, deshonrados y agraviados impunemente símbolos patrios como el himno de nuestra Nación y hasta la egregia persona de su Rey, al oír la marcha marinera que nos parece que tiene siglos, de evocadora de grandezas que es, cuando apenas ha cumplido medio, yo no pensé en lo de «Ganando Barlovento». Me puse a soñar en un barlovento, que parece ya, ay, imposible quimera. El barlovento que perdimos. Y nos dejamos ganar. Soñé que, como cuando la Olimpiada de Barcelona de 1992, la bandera de España era solemnemente izada en la plaza de Cataluña. Y que allí se le ponían los vellos de punta a los vecinos de la Ciudad Condal escuchando «La muerte no es el final» en el homenaje a los que dieron la vida por la Patria. Soñé que los políticos que juraron un día cumplirla y hacerla cumplir habían seguido a lo largo de los años y al pie de la letra la Constitución, y que en Cataluña, y en la hermosísima lengua española, los escolares podían aprender palabras sagradas como Patria o España. Seguí soñando mientras pasaba la tropa, y vi cómo la Legión o los Regulares desfilaban entre aplausos por la Diagonal, mientras el público agitaba banderas de España y de Cataluña (sin estrella). Soñé que nada había muerto de aquel espíritu autonómico de la Transición que estaba bien vivo en aquellos fastos olímpicos de 1992 en Barcelona, cuando en el estadio de los Juegos aplaudían a un real mozo, el Príncipe de Asturias, abanderado de la representación española, que portaba la roja y gualda. Sí, el mismo al que anoche silbaban y abucheaban en el Vicente Calderón los hijos y nietos de aquellos mismos que lo aplaudían en Montjuich en 1992. Y por seguir soñando, soñé que en el limpio cielo de Barcelona la Patrulla Águila dibujaba con las estelas de sus reactores la bandera que ahora, impunemente, retiran de los balcones de los edificios públicos catalanes. Y soñé que, sí, que iban los carros de combate por la Diagonal, ¿passsa algo?, pero entonando con su estruendo la sardana de la paz, de la concordia, de la reconciliación de esa Constitución que nos habla de la Unidad de la Patria. No hemos ganado ese barlovento, por más que la marcha naval suene... en Guadalajara. Mas yo sigo soñando en ganar cada día este difícil barlovento al que llamamos orgullosamente España.
  2. Solo un año después de que la llamada Armada Invencible de Felipe II se estrellara en las costas británicas tuvo lugar un contraataque inglés, la Contraarmada, con una cifra de bajas y barcos movilizados similar al caso español. ¿Por qué casi nadie conoce este fracaso inglés y si la Gran Armada española? ¿Y por qué el tratado que puso fin a la guerra fue favorable a España si lo único que trascendió al paso de los siglos fueron los éxitos ingleses? En el libro «La guerra anglo-española (1585-1604)» (Almena), Rubén Sáez Abad responde a muchas de estas preguntas y analiza los principales episodios de este conflicto tan recurrente en el imaginario popular. Este autor especializado en historia militar y en asedios firma un nuevo monográfico de la espectacular serie de Guerreros y batallas con la que esta pequeña editorial trata de recuperar episodios olvidados de nuestro pasado. ¿Cuáles son las razones que llevaron a Inglaterra y al Imperio español a iniciar una guerra abierta? La guerra se había hecho inevitable desde hace mucho tiempo. Eran muchos y variados los motivos del enfrentamiento, desde económicos a religiosos.... La lucha entre el catolicismo y el protestantismo tuvo a ambos países de protagonistas y rivales desde que la muerte de la segunda esposa de Felipe II, María Tudor, devolvió el protestantismo a las Islas británicas con el ascenso al poder de su hermanastra Isabel. Además, la guerra de corso en el Caribe español llevaba activa desde hace décadas con graves consecuencias para España. Al fin y al cabo Inglaterra estaba desafiando a la potencia hegemónica, ¿fue un error de Isabel I de Inglaterra el estirar hasta tal punto la hostilidad entre ambos países? No hay que considerarlo un error. Inglaterra apoyaba a los enemigos de España, con tropas y dinero desde hace décadas, y anhelaba las riquezas de América. Ellos trataron de aprovechar con sus maniobras la coyuntura del momento, donde la guerra de Flandes entre España y las provincias rebeldes estaba completamente estancada. No es que desafiaran a la potencia hegemónica; es que se aprovecharon de sus debilidades para sacar tajada. La guerra duró casi veinte años pero hoy en día solo es recordada por el episodio de la Armada Invencible, esto es, la flota que Felipe II envió para trasladar al Ejército de Flandes a Inglaterra y tratar de derrocar a Isabel. Es el episodio más conocido porque no hemos sabido vender nuestras victorias y la propaganda inglesa ha ocupado este vacío. La mal llamada Armada Invencible es el episodio principal en cuanto a España, pero al año siguiente de este fracaso Inglaterra envió a la península también una armada con consecuencias nefastas, la Contraarmada. Lo que pasa es que ese episodio se trató de ocultar durante siglos. Las consecuencias de este fracaso y de otros posteriores se dejaron ver en la paz que puso final al conflicto, el Tratado de Londres. La guerra no la debió perder España si luego el tratado le favorecía... En cualquier caso, ¿cuáles fueron las causas de que esta llamada Armada Invencible fracasara en sus objetivos? Lo primero que hay que saber es que fueron muy pocos los barcos hundidos en los combates. Las causas del fracaso son múltiples, si bien la principal es que era una flota muy heterogénea, con barcos de distinto tonelaje y prestaciones. Por un lado estaban los galeones portugueses de la carrera de Indias, que eran muy poderosos pero lentos; luego había galeras y galeazas muy valiosas en el Mediterráneo pero inadecuadas para estas otras aguas. A nivel táctico el error es que España planteó una guerra de abordaje y por eso embarcó a un número tan alto de arcabuceros en la expedición; no obstante, luego tenían poca capacidad de luchar a larga distancia. Por último, el elemento que más condicionó la empresa es que combatían muy lejos de las bases logísticas españolas, mientras que los ingleses podían disparar toda su pólvora y recargar luego en la costa. ¿El plan español era factible en alguno de los escenarios planteados? La cuestión nunca resuelta es cómo se iba a producir el enlace entre las tropas terrestres del Ejército de Flandes y la armada procedente de España a cargo de Medina-Sidonia. El Imperio español no contaba con ningún puerto en ese momento en los Países Bajos tan grande cómo para albergar una flota así y eso obligaba a que las tropas terrestres tuvieran que embarcar en barcazas casi en mar adentro. Para que tuviera éxito la empresa de Felipe II lo primero hubiera sido que las tropas españolas en Flandes hubieran conquistado un puerto y desde allí embarcado en la escuadra. En este sentido, la línea de comunicación resultó un obstáculo. La flota no sabía en qué situación se encontraban las tropas de Alejandro Farnesio, mientras que él tampoco conocía de la posición de la Armada. Así era imposible coordinarse. Recuerda usted en el libro que los ingleses mantuvieron pocos combates realmente con los españoles en este intento de desembarco de 1588, ¿plantearon una buena defensa los hombres de Isabel I? Se ha tendido a minimizar la potencia naval inglesa para dar más dimensión al fracaso español. Los ingleses alinearon en la defensa de las islas 197 embarcaciones frente a las 130 españolas. No había una superioridad numérica española, pero sí tal vez una mayor potencia de fuego español. Ellos han vendido que con unas pocas embarcaciones y mucho ingenio lograron detener a la gran flota enviada por Felipe II. Evidentemente eso es falso. Si hubiera fallado la defensa naval inglesa y los españoles hubieran desembarcado, ¿cómo hubiera sido un enfrentamiento terrestre entre ingleses y españoles? Hay que tener en cuenta que el Ejército de Flandes era en ese momento el mejor del mundo y, de hecho, los holandeses se atrincheraban detrás de las fortalezas porque eran incapaces de plantarles cara en campo abierto. Nadie en el mundo se atrevía a combatir a esta maquinaria bélica, mientras que Inglaterra era bastante débil en el campo terrestre. No sabemos lo que hubiera ocurrido. Rubén Sáez Abad posa junto al escorpión romano de su colección, en Albarracín (Teruel) - En el libro recuerda usted que el ganador de la guerra fue España, ¿qué decía el Tratado de londres tan beneficioso para la Monarquía hispánica? El tratado supuso que Inglaterra dejara de prestar ayuda a las Provincias Unidas y a los rebeldes de Flandes a cambio de que España renunciara a nombrar un monarca católico para Inglaterra y facilitara el comercio inglés en las Indias. Asimismo, el canal de la Mancha quedaba abierto para los barcos españoles a cambio de que Inglaterra suspendiera toda ayuda a los piratas en el Atlántico. Como vemos, las concesiones españolas son menores que los beneficios obtenidos. ¿El fracaso de la Contraarmada es comparable al de la Armada Invencible? La Contraarmada estaba compuesta por entre 170 y 200 embarcaciones, entre ellas 6 galeones reales, 70 buques mercantes armados y 70 urcas holandesas. Llevaban a bordo a 4.000 marineros, 1.500 oficiales y 20.800 soldados para el desembarco. El balance final fue que 12 navíos fueron hundidos o derrotados en combate, otra docena fue hundida por las tempestades y 13.000 soldados murieron. Hablamos de unas cifras similares no a la Armada Invencible, sino a lo que supuso la defensa de Cartagena de Indias por parte de Blas de Lezo. España sabe vender muy mal sus victorias e Inglaterra minimiza muy bien sus derrotas. Este es un buen ejemplo de ello. Francis Drake fue uno de los oficiales más activos en las guerra, ¿qué balance haces de su trayectoria? Francis Drake era un buen capitán de navío, pero un mal comandante de grandes escuadras porque le podía el ansia de conseguir botín. De hecho, en los combates con la Gran Armada estuvo a punto de meter a toda la flota inglesa en la media luna española por su afán de perseguir un botín. Casi causa un descalabro porque anteponía sus intereses personales a los de la escuadra. En su juventud Drake tuvo mucho éxito en el Caribe, pero en su madurez perdió allí su vida, ¿qué hizo España diferente para defenderse de la piratería entre esos años? El problema de la piratería es que nunca es fácil saber dónde van a atacar. El territorio español era demasiado grande cómo para poder defenderse más allá de las grandes plazas. Eso sin olvidar que no todas las fortalezas en América estaban en estado óptimo, ni abastecidas con las suficientes tropas. Las grandes plazas las evitaban los piratas, pero las pequeñas guarniciones eran más asequibles. Siempre había, además, un factor de suerte. En su juventud Drake tuvo la fortuna que no tuvo en su vejez cuando murió en uno de estos ataques. Tal vez es porque sus objetivos cada vez eran mayores y más difíciles de abordar. Por parte española, al Duque de Medina Sidonia, comandante en jefe de la Armada Española, se le suele hacer responsable del fracaso de la Gran Armada en 1588, ¿crees que está justificado? Medina-Sidonia fue capaz de regresar a la Península prácticamente todos los barcos de la Armada y siguió al detalle las instrucciones del Rey. Yo creo que cumplió bastante bien lo que le pidieron. En contra de lo que se piensa de toda la armada se perdieron solo 35 embarcaciones, 7 en combate y 28 por los temporales, siendo la mayoría de estos barcos de menor tamaño. Los de mayor tamaño lograron regresar a la península. No obstante, uno de los fallos que se le achacan es precisamente la falta de iniciativa, pues se limitó a cumplir con las órdenes reales, esto es: intentar contactar con el Ejército de Flandes para llevar las tropas a Inglaterra. Le faltó esa iniciativa que, por ejemplo, hubiera llevado a un marino más profesional a atacar a los ingleses en sus puertos en vez de seguir de largo. Y tampoco pueden ser despreciadas las pérdidas inglesas en la defensa de las islas. Ellos perdieron 9.000 hombres, entre combates y enfermedades. Cuando habla de alguien más experimentado, ¿se refiere a Don Álvaro de Bazán, que murió en los preparativos? Bazán hubiera cambiado las cosas, no me cabe la menor duda. Medina-Sidonia era un hombre de tierra no de mar, mientras que Álvaro de Bazán era el mejor almirante que tenía España en ese momento. La diferencia es grande y es esa iniciativa de marinero experto lo que pudo cambiar las cosas. Los barcos regresaron, pero los marinos no. Las pérdidas humanas si fueron altas, entre 10.000 y 15.000 hombres. Algunos de los mejores marinos de España se perdieron, pero esta sola fue la primera de muchas más generaciones de grandes marinos. Siempre es más fácil recomponer los barcos que los marinos, pero también esto se logró en poco tiempo. Y tampoco pueden ser despreciadas las pérdidas inglesas en la defensa de las islas. Ellos perdieron 9.000 hombres, entre combates y enfermedades. Inglaterra trató de dañar a España apoyando a los rebeldes en Flandes, España hizo lo mismo en Irlanda pero con peor suerte, ¿fue una idea acertada? Intentar abrir un frente en Irlanda era un acierto, pero las tempestades volvieron a convertir la empresa en una mala idea. España mandó una expedición a apoyar a los rebeldes irlandeses a principios del siglo XVII pero la flota tuvo que regresar rápidamente y los soldados se dispersaron por un mal desembarco. No se pudo generar la masa combatiente que se necesitaba y crear una cabeza de puente que permitiera conquistar Irlanda. La idea era buena. Todo dependía de cuántos soldados se pudieran desembarcar.
  3. España y Portugal celebran entre este lunes y el martes su XXIX Cumbre Bilateral, que tendrá como asunto principal la relación transfronteriza. De ahí que la cita tendrá un formato especial, ya que Mariano Rajoy y Antonio Costa se reunirán a bordo de un barco en el Duero, en una travesía que comenzará en España y acabará en Portugal. En esta cumbre, los dos países estrecharán lazos para formar un frente común en las difíciles negociaciones del Brexit. De forma paralela a esta cumbre bilateral, este lunes y martes tendrá lugar un acto empresarial organizado por las asociaciones patronales de ambos países (CEOE, por parte española, CIP, por parte portuguesa), que contará con la intervención de Rajoy y Costa mañana por la mañana. En la cumbre participan siete ministros, junto a Rajoy: Asuntos Exteriores, Defensa, Interior, Fomento, Educación y Cultura, Empleo, Agricultura y Medio Ambiente, además de la Secretaría de Estado de Investigación. Los jefes de Gobierno de España y Portugal tratarán, como asuntos principales, la manera de seguir mejorando y reforzando la relación transfronteriza, así como las negociaciones del Brexit, y el debate sobre el futuro de la Unión Europea, con especial atención al fortalecimiento de la Unión Económica y Monetaria y la gobernanza de la zona euro. Las relaciones económicas y comerciales entre España y Portugal son muy estrechas, y forman incluso un mercado ibérico. Hay 2.200 empresas españolas y 400 portuguesas con presencia en ambos países. El comercio bilateral ha aumentado de forma constante en las últimas décadas, hasta alcanzar un máximo de 28.797 millones de euros en 2016. En ese año, las exportaciones de España a Portugal superaron los 18.000 millones de euros, y las importaciones procedentes del país vecino estuvieron por encima de los 10.000 millones de euros. Portugal es el quinto destino de las exportaciones españolas, y el octavo mayor proveedor.
  4. Los secesionistas de Junts pel Si, ERC y la CUP tratan de reducir al mínimo los debates y trámites en el Parlment para impulsar la independencia, en una carrera final dispuestos a cualquier cosa. Estos son algunos de los pasos de esta hoja de ruta independentista. Aprobación en lectura única de las iniciativas legislativas La estrategia de los independentisttas para sacar adelante sus planes hurtando el debate lleva aparejado un recorte en las garantías democráticas. La aprobación en lectura única de las iniciativas legislativas si lo acuerda la mayoría supone de facto reducir los tiempos a costa de evitar la acción de quienes se oponen. Procedimiento de urgencia para reducir los plazos En aras de conseguir que los plazos de tramitación de la ley de desconexión se reduzcan a la mínima expresión, los soberanistas pretenden recurrir al procedimiento de urgencia. Si intención es que los plazos de todos los trámites solo se puedan prorrogar en una ocasión y por la mitad del plazo inicial. Con «nocturnidad»: habrá debates en agosto El inicio del periodo de sesiones será el 15 de agosto, y no el 1 de septiembre. De esta forma, los soberanistas pretenden convertir en hábil un mes que no lo es desde el punto de vista parlamentario. En La Moncloa ven esta maniobra como un un intento de sacar adelante sus planes con «nocturnidad política». Evitar la retirada de un proyecto inconstitucional Otra de las enmiendas presentadas por el colectivo soberanista la han presentado los anticapitalistas de la CUP. El objetivo es eliminar a su vez las enmiendas que proponen la retirada de un proyecto de ley cuando el Consell de Garantías Estatutarias haya advertido de la inconstitucionalidad global de dicho proyecto de ley. La oposición quiere más debate y más garantías Las enmiendas que han presentado los partidos de la oposición en el Parlamento de Cataluña iban exactamente en sentido contrario a la intención de los independentistas. Su preocupación pasa por incrementar las garantías democráticas, alargar los plazos y también dedicar tiempo suficiente a los debates en sede parlamentaria. Primero los plazos, después los trámites El plan de los independentistas consistió primero en reducir los trámites de tres a uno (de ponencia, comisión y pleno a que sólo sea revisado en una instancia). El siguiente plazo consiste en reducir los plazos de esos pocos trámites (menos días entre la presentación y el debate y la aprobación), de manera que el camino quede expedito para los soberanistas.
  5. En La Moncloa han asumido que los independentistas están dispuestos a cualquier cosa para lograr su objetivo final, la declaración de independencia, y ya tienen preparada lo que en el Gobierno de la Nación han llamado «la trampa final». Se trata de una reforma exprés del Reglamento del Parlamento autonómico, que reducirá al mínimo los plazos y dificultará el control político y jurídico, para imponer así de forma inmediata una declaración de secesión. Con esa reforma, los independentistas quieren poner el turbo a la ruptura y dejar sin margen de maniobra al Ejecutivo, hasta que los hechos estuvieran consumados. Este movimiento de los secesionistas ha disparado la alarma en la sede del Gobierno, donde se ve cómo Carles Puigdemont y Oriol Junqueras han acelerado sus planes tras constatar que Mariano Rajoy no piensa negociar ningún referéndum que suponga la liquidación de la soberanía nacional y la unidad de España. «La desconexión es ilegal, y el turbo antidemocrático», avisan en el entorno de Rajoy. «El Grupo de Junts pel Sí no ha escatimado en medios en su propósito de adaptar las reglas de juego de la democracia y del funcionamiento del Parlamento de Cataluña a sus específicas necesidades para tramitar las leyes de desconexión, que permanecen ocultas”, afirman fuentes del Gobierno. «En su deriva unilateral, unidireccional y antidemocrática ha decidido dar una nueva vuelta de tuerca al Reglamento del Parlament, sin tener en cuenta los derechos de los grupos políticos ni la opinión de la mayoría de los catalanes». La reforma inicial del Reglamento preveía la aprobación en lectura única de las iniciativas legislativas si lo acuerda la mayoría. Era una forma de aprobar leyes de gran trascendencia política de forma exprés, como la ley de ruptura, y sin espacio para el debate. Pero ahora, la nueva vuelta de tuerca que quiere Junts Pel Sí, con las autoenmiendas que ha presentado a su propio proyecto de reforma, afecta al «procedimiento de urgencia». Su objetivo es que, en estos casos, los plazos de todos los trámites solo se puedan prorrogar en una ocasión y por la mitad del plazo inicial. Es decir, no solo se quieren limitar los plazos, sino reducir al mínimo los trámites. Además, los independentistas han presentado otra enmienda a la reforma del Reglamento del Parlamento autonómico, para avanzar al martes 15 de agosto el inicio del periodo de sesiones, en vez del 1 de septiembre. «Es una triquiñuela más para acelerar el proceso, ya que a las prisas suman la “agostidad”, que es la forma de nocturnidad política respecto a la opinión pública catalana que han elegido los soberanistas», advierten desde La Moncloa. Otra enmienda destacada la ha presentado la CUP, para eliminar a su vez las enmiendas que proponen la retirada de un proyecto de ley cuando el Consell de Garantías Estatutarias haya advertido de la inconstitucionalidad global de un proyecto de ley. Al mismo tiempo, la mayoría de las enmiendas que ha presentado la oposición -constitucionalista- en el Parlamento autonómico catalán van en dirección contraria: incrementar las garantías y el quorum necesario para poder adoptar una decisión en la Cámara, e impedir así que una mayoría puede pasar por encima de los trámites y plazos democráticos establecidos con anterioridad por consenso. «Está claro que a Junts pel Sí y la CUP son partidarios de reducir los tiempos del debate, las garantías a los diputados, la publicidad a todos los asuntos que se traten y, en definitiva, la democracia en el Parlamento. No les interesa en absoluto», advierten desde el Gobierno de la Nación. Ante este intento de «ruptura exprés», que fulmina cualquier mensaje de diálogo que pretenda transmitir la Generalitat de Cataluña, fuentes de La Moncloa han lamentado «la deriva totalitaria en la que ha acabado el llamado proceso». «Es la deriva de unos partidos que piensan que el fin justifica los medios y que las garantías y normas democráticas de un Parlamento son un mero obstáculo más que hay que saltarse, porque lo único que les importa es imponer su proyecto de división. Ese es su modelo de país», advierten desde la Moncloa. El Ejecutivo, muy pendiente El Gobierno sigue muy de cerca todos los movimientos de los independentistas, y este es uno de ellos, la «trampa final», como lo califican en La Moncloa. Pero, una vez consultada la Abogacía del Estado, la conclusión es que no cabe un recurso o impugnación por su parte ante el Tribunal Constitucional. Son los grupos parlamentarios, a su juicio, los que tienen que movilizarse para defender sus derechos y pedir amparo. Es una decisión interna de un Parlamento, que prepara la pista de despegue para una ruptura rápida, aunque la reforma no se liga directamente a ella. Fuentes de La Moncloa reconocen «el poco margen» que tiene el Gobierno aquí. Si se aprueban las enmiendas las estudiaran, pero creen que «hay poco que hacer». «Son los grupos perjudicados y los que se oponen los que pueden acudir en amparo al Tribunal Constitucional por ver lesionados sus derechos», explican. Lo que sí puede hacer el Gobierno de Rajoy, y en ello está ahora mismo, es denunciar esa «trampa», desvelarla ante la sociedad y hacer ver que los independentistas preparan con esa rampa de despegue a su medida un «golpe de Estado», como ya se dice sin tapujos en el entorno del presidente, en un día. «Pretenden liquidar la Constitución, el Estatuto de Autonomía, la unidad de España, la soberanía nacional y sacar Cataluña de Europa en un solo día. ¿Cabe mayor radicalismo?», se preguntó Rajoy en Sitges este fin de semana ante los empresarios catalanes. De esta forma, el Gobierno empieza a preparar el terreno ante la posible aplicación de medidas coercitivas, en el caso de que los independentistas intenten celebrar un referéndum ilegal o pasen a la siguiente fase, la declaración de independencia.
  6. Heathrow, el aeropuerto más importante de Londres, asegura que los problemas con los vuelos de British Airways persisten y piden a los viajeros, una vez más, que comprueben el estatus de su viaje. Así lo ha manifestado en un mensaje a través de sus redes sociales en el que ha emplazado a los usuarios de la compañía a no ir al aeropuerto si su vuelo está cancelado. UPDATE | There continues to be some disruption to @British_Airways flights. Please check flight status at https://t.co/U0E2EhZv1P pic.twitter.com/14qM5fsgi9— Heathrow Airport (@HeathrowAirport) 28 de mayo de 2017Así mismo, desde el aeropuerto aseguran los viajeros afectados continúan recibiendo asistencia en las instalaciones de Heathrow: se les está facilitando comida y agua, y se está «trabajando en coordinación con British Airways para facilitar el equipaje».
  7. Sandra Barneda informó, durante la emisión de la sexta entrega de Conexión Honduras, que Leticia Sabater había infringido las normas del programa. La concursante, que fue expulsada y elegida para continuar su aventura en «Supervivientes» como zombi durante la última gala del espacio de Telecinco, incumplió dos veces las reglas establecidas para su nueva condición en el reality. Tal y como aseguró Barneda, Sabater había pasado más de 15 minutos por hora fuera de la zona muerta y, aprovechando que las cámaras no estaban cerca, mantuvo una conversación con Paola, algo completamente prohibido para el concursante que reside en la zona muerta. Leticia asumió su error y reconoció que habló con su compañera aún sabiendo que no podía hacerlo. El programa decidió que como castigo, la concursante debía entregar el chisquero con el que hacía fuego en su residencia en Honduras. Además, «Supervivientes» decidió sancionar al equipo infierno, al que pertenece Paola, porque la infracción también fue cosa suya. Sandra Barneda comunicó a los telespectadores que el grupo de la italiana debía entregar dos latas de comida como sanción. La 'salchipapa' llega a Honduras A pesar del castigo, Leticia Sabater tuvo la oportunidad de participar en un juego de recompensa gracias al que se hizo con pescado, una piña y pollo. Un hondureño acudió a su encuentro en la playa como parte de este nuevo reto y la cantante aprovechó para regalarle unos besos y bailar a su lado la ‘Salchipapa’. El divertido momento provocó la risa de Barneda que no podía continuar con el programa.
  8. El Servicio Público de Empleo, el antiguo INEM, sigue sin ser capaz de encontrar trabajo a los parados. Apenas 276.900 personas (un 1,8%) de los 15.340.800 que estaban asalariadas en 2016 encontró su trabajo gracias a las oficinas públicas, según reflejan los datos de las variables de submuestra de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al pasado ejercicio. El porcentaje ha crecido tan solo en una décima con respecto a 2015, y supone poco más de la mitad del porcentaje registrado en 2007 (3,2%). Las empresas de trabajo temporal (ETT) tampoco salen muy bien paradas si se analizan los datos del INE sobre creación de empleo. Según estos resultados, un 3% de los asalariados (454.500 personas) lograron trabajo gracias a una de estas agencias, una décima más que en el año anterior. Que el Servicio Público de Empleo tiene muy poco éxito con la colocación de personal no es nuevo, pero analizando las variables de submuestra de la EPA se observa que su eficacia ha caído desde el inicio de la crisis. Así , en 2007, el porcentaje de trabajadores que salió del paro gracias a estos servicios ascendía al 3,2% y ha ido en descenso en los años sucesivos, alcanzando su mínimo en 2012 (1,6%), uno de los peores años de la crisis para el empleo. En términos absolutos, el número de personas colocadas por ese organismo ha caído hasta los 276.900 desde los 543.600 de 2007. Su eficacia para gestionar y pagar prestaciones a los desempleados está demostrada, pero prácticamente nulas son sus gestiones para encontrar un empleo, según reflejan los datos. Hoy, la mayoría de los desempleados acude a las oficinas del antiguo INEM solamente para tramitar su prestación, mientras visitan portales de empleo, rastrean en las redes sociales, buscan en anuncios en prensa o acuden a las webs de empresas de trabajo temporal. Históricamente, la mayor parte de los contratos de trabajo se han realizado a través de las gestiones hechas por los propios parados, en la mayoría de los casos haciendo uso de las relaciones personales y familiares. Una vez conseguido el puesto de trabajo, el nuevo empleado acude a los servicios públicos para informar de la contratación para que el empresario obtenga la bonificación de turno. En el caso de las empresas, cuando precisan nuevas contrataciones utilizan sus propias selecciones de personal. En un porcentaje ínfimo los departamentos de recursos humanos recurren a los servicios públicos. Estos nunca han estado a pleno ritmo en la búsqueda de empleo. En 1996, cuando el PP llegó al Gobierno, el INEM gestionaba el 18% de los contratos y llegó a cerca del 22% en 1999. A partir de 2003 inició una vertiginosa caída que se acentuó con la crisis y ha llegado hasta los porcentajes mínimos que en estos momentos se registran. Todos los gobiernos se han propuesto reformar los servicios de empleo, pero el único que ha dado los primeros pasos ha sido el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Atrás quedaron esperanzadoras promesas, como las realizadas por el expresidente Zapatero de contratar a más de 1.500 orientadores para realizar seguimientos invidualizados de la inserción laboral de los parados. Reformas en marcha Los mayores avances se han producido en los últimos años. El departamento que dirige Fátima Báñez diseñó primero una reforma de los servicios públicos de empleo que incluye, entre otros, mayor control de las políticas activas de empleo que manejan las comunidades autónomas, un bocado que este año ha rozado los 1.900 millones de euros, un 5,14% más. Las políticas activas de empleo se transfirieron a las comunidades como una oportunidad de mejora, con la esperanza de que acercar las demandas al terreno haría reducir las listas de paro. Pero no ha sido así... al menos en el caso de Andalucía, la región con más paro de España junto a Extremadura. Este ejercicio, por ejemplo, los fondos que recibe esta región para políticas activas es la más elevada entre las regiones (358.228.124 euros), aunque también es la única en la que sus fondos se reducen respecto a 2017, un 3,08%. La ineficacia de las políticas de formación de parados es evidente y llevó a Fátima Báñez a aprobar una reforma para ligar la percepción de estos fondos a los resultados obtenidos en la reducción del paro. El 60% de esos fondos están en estos momentos ligados a resultados de empleo. Junto a esta reforma el Ministerio de Empleo ha puesto su foco en los parados de larga duración, es decir, aquellos que llevan más de un año en el paro. Este colectivo, considerado el más vulnerable, suma casi 1,9 millones del total de 4,25 millones de parados que mostraba la EPA del primer trimestre. Por ello, el Ejecutivo puso en marcha el año pasado un programa de acción para la mejora de la atención a este colectivo. Un programa, para el trienio 2016-2018, que tiene como objetivo la atención individualizada, con un seguimiento cercano y regular, de estos desempleados para reducir su permanencia en las listas del paro. Esa atención debe prestarse antes de que transcurran seis meses desde que el demandante de empleo adquiera la condición de parado de larga duración. Además, cada tutor atenderá simultáneamente a un máximo de 120 demandantes de empleo. La atención se presta mediante la asignación de un tutor que sea personal propio de la autonomía o, en última instancia, mediante la colaboración con agencias de colocación. Perfil individual El seguimiento de cada desempleado incluye la realización de un perfil individualizado de empleabilidad e incluye el diseño de un itinerario personalizado. Este es el que determina, a través de criterios estadísticos y técnicos, las actuaciones más adecuadas de acuerdo con su perfil para su acceso al empleo y el calendario de realización, así como los oportunos elementos de verificación y seguimiento.
  9. España es una de las principales apuestas del Grupo Generali, una de las más importantes compañías de seguros del mundo, presente en más de 60 países, con 76.000 empleados, 55 millones de clientes y más de 70.000 millones de ingresos por primas. El consejero delegado de Generali, Philippe Donnet (Suresnes, 1960), enamorado de España, donde tiene una casa en la Costa Blanca, explica en entrevista para ABC, la estrategia del Grupo en nuestro país y su visión sobre la importante transformación, con el proceso de digitalización, que se está produciendo en el mundo de los seguros. «España es muy importante para Generali. Lo consideramos un país estratégico en el que tenemos un potencial muy considerable. España ha hecho reformas importantes, es el país que más crece en Europa. Para Generali, España se está convirtiendo en el laboratorio de la innovación digital, en una especie de Silicon Valley», comenta Philippe Donnet durante una convención del Grupo en Roma centrada en la digitalización, en la que se premió a los 10 agentes más innovadores del mundo en este campo, entre ellos el español Alejandro Montero, clasificado en tercer lugar. De la importancia de ese laboratorio de innovación digital del que nos habló Donnet da idea este importante dato: De los 1800 empleados que Generali tiene en España, 250 se dedican exclusivamente a software. —¿Qué representa España para el Grupo Generali? —Para nosotros es muy importante. Por su dimensión, Generali España es una de las sociedades más importantes del Grupo. Tenemos el 4 % del mercado español, lo que representa el 10 % del negocio de todo el Grupo Generali. No es poco. Además, funciona muy bien, con una rentabilidad alta (231,6 millones de euros de beneficio neto en el 2016), siendo una de las sociedades del grupo de las más avanzadas en la digitalización. Soy muy positivo sobre el mercado español: Está creciendo porque España económicamente está mejorando. El país ha vivido momentos difíciles, pero se han adoptado las decisiones justas y se han hecho reformas importantes que, por desgracia, no se hicieron en todos los países de Europa, y hoy se están recogiendo los frutos. «Para Generali España es un país muy atractivo: Está a la cabeza de Europa en crecimiento» —En este convenio se ha dicho que España es un mercado «fascinante». ¿Qué es lo que hace que España sea especialmente interesante y un mercado atractivo para Generali? —España es el país europeo que más crece. Y esto es muy importante porque nuestra actuación en el campo de los seguros se basa sobre la actividad económica. Cuando la gente invierte, nuestra facturación crece. Ahora tenemos oportunidad de crecimiento y lo estamos haciendo. Es un mercado que está fraccionado, pero contamos con una red de distribución en toda España y esto nos da un potencial importante. —En efecto, en España el sector de seguros está completamente atomizado (hay 235 aseguradoras y mutualidades operativas, aunque las diez compañías más grandes concentran el 65 % de los ingresos por primas). Generali ha manifestado públicamente su interés en comprar alguna aseguradora en España. ¿Les urge ganar tamaño? ¿Cuáles son sus planes? —Nosotros tenemos un plan industrial que no está basado en adquisiciones. Cuando se puede crecer orgánicamente, esto es lo que nos conviene. Pero, obviamente, somos oportunistas y si hay oportunidades de compras estamos dispuestos a hacer adquisiciones en un país que nosotros consideramos estratégico, donde tenemos ya una presencia de éxito. Seguramente con cautela, con disciplina, podemos estudiar la oportunidad de adquisiciones en España. Si hay oportunidades seguramente las miraremos. Hoy no hay. Tampoco puedo predecir qué va a pasar a nivel transnacional. —¿Cómo está afectando la digitalización en los seguros? —Queremos apoyarnos en las tecnologías digitales para mejorar la relación triangular entre cliente, agente y compañía. En primer lugar, queremos simplificar y modernizar esta relación, eliminando todos los papeles inútiles que circulan entre cliente, agente y compañía. En segundo lugar, por lo que se refiere al insurtech (combinación de seguros y tecnología) es un fenómeno que adquiere un lugar muy importante en este negocio. Gracias a los dispositivos telemáticos que llevan los vehículos tenemos una fuente de información muy importante para la compañía. «Si hay un proceso de concentración en España, es obvio que nosotros tendremos ganas de ser un actor de esta concentración» —¿La digitalización permitirá desarrollar pólizas más sencillas y baratas? —Con la digitalización sabemos cómo conduce nuestro cliente y podemos personalizar mucho el precio de la póliza ofreciendo cifras muy competitivas, en línea con el riesgo de cada cliente. En insurtech somos líderes. Tenemos 1.300.000 vehículos con dispositivo telemático, sobre todo en Italia, y lo queremos extender a otros países y a otras líneas de negocio, como el seguro para la casa y de las personas. Tenemos ya clientes que llevan el brazalete y nos da información sobre su calidad de vida, lo que nos permite proponer servicios y precios adecuados al perfil de nuestro cliente. Estamos invirtiendo mucho en este proceso de data analytics (análisis de datos), porque debemos gestionar muchos más datos que antes. Este es el verdadero cambio de la profesión de los seguros. —En el contexto del proceso de digitalización, ¿qué papel juegan los agentes en una compañía de seguros? —En Generali damos más importancia a los agentes que nuestros competidores. Hoy la red de nuestros agentes a nivel mundial tiene una potencia de fuego increíble. Nosotros metemos las nuevas tecnologías al servicio de los clientes y de los agentes. No vamos a sustituir al agente con el ordenador. No creemos en eso, porque entendemos que los seguros son una materia complicada que requiere una interacción de confianza, de consulta entre cliente y el agente. —¿Ve un proceso de consolidación con fusiones entre compañías aseguradoras como en el sector bancario? —El sector bancario se ha tenido que consolidar porque había problemas. Y esto no ha sucedido en el negocio de los seguros, porque es más sólido en todos los países que el negocio bancario. No sé si se producirá este movimiento de concentración en España. Si sucede es obvio que nosotros tendremos ganas de ser un actor de esta concentración, porque lo reitero: España es un mercado estratégico para nosotros. Somos un grupo europeo, fuertes en Alemania y en los países del sur de Europa y creo en esta cercanía, sobre todo entre España e Italia. —El FMI y el supervisor Eiopa parecen preocupados por el impacto de los bajos tipos de interés en los seguros de vida y las garantías ofrecidas a los clientes. ¿Hay motivo para ello? —El cliente no puede invertir su dinero como antes en fondos, cuando tenía un tipo de interés garantizado. Hoy este tipo garantizado se ha convertido prácticamente en cero y ya no es interesante para el cliente. Por eso, nosotros hemos decidido proponer a nuestros clientes productos híbridos que tienen una componente de ahorro tradicional con una garantía del capital y además una componente más o menos importante de fondos. Así, al mismo tiempo, el cliente puede tener el beneficio de la protección del capital y la posibilidad de beneficiarse del mercado financiero. Esta es una nueva oferta y somos los más fuertes del mercado. Me parece una buena propuesta para nuestros clientes. Nos hemos adecuado como compañía a este nuevo mundo con bajos tipos de interés: Hemos reducido nuestros costes, porque en un ámbito de tipos muy bajos hay que tener costos muy bajos. El trabajo de adaptación a este nuevo mundo ya lo iniciamos hace tiempo más que otros. Si suben los tipos de interés, obviamente nos dará más espacio para la rentabilidad. —Su país ha dado con la elección de Macron una señal muy fuerte a Europa. ¿Qué lección se puede sacar para Europa y su economía de las elecciones francesas? —Es un tema muy interesante. Sobre todo esta elección ha sido una óptima noticia para Francia y Europa. Los franceses han elegido el candidato más europeo. Algunos franceses están con rabia contra Europa, pero al final Francia ha demostrado su fe en el proyecto europeo. Europa cuenta así con un líder que es una persona nueva en el mundo político, competente por su doble experiencia como ministro y por su trabajo en el sector privado. Hay una nueva forma de liderazgo político que es muy positiva para Francia y para Europa. Está claro que Francia tiene un papel muy relevante para la construcción de Europa: Macron y su gobierno me dan una gran confianza para el futuro de Francia y de Europa. Estoy convencido de que este nuevo gobierno hará las reformas que debemos acometer y que han sido ya hechas en España. Macron es favorable a una mayor integración económica en Europa y yo, como jefe de un grupo europeo, comparto esta visión. —Italia está a la cola de Europa en crecimiento y con necesidad de completar aún reformas importantes. El 30 por 100 del mercado del Grupo Generali es italiano. ¿Le preocupa la situación del país? —No se debe olvidar la fuerza de Italia: Una de sus grandes bazas es el tejido de sus pequeñas y medianas empresas, que constituyen un éxito y tienen gran capacidad de exportación. Esa una fortuna que no tienen España ni Francia. Yo tengo bastante confianza desde el punto de vista económico. En Italia comenzamos a observar las primeras señales de crecimiento. Esto se ve, por ejemplo, en el aumento de frecuencia de siniestros de los vehículos, lo que evidencia que la gente está conduciendo más porque hay más actividad económica. Soy positivo y veo una perspectiva de recuperación en toda Europa.
  10. Los mejores programas del mundo para la formación de directivos ya no se encuentran en los más prestigiosos centros americanos y británicos, sino en una escuela de negocio española.Aunque resulte extraño para algunos, así es. Por tercer año consecutivo, el ránking de Executive Education, que publica «Financial Times», ha vuelto a colocar al IESE Business School como el mejor centro de todo el mundo para formarse en la alta dirección. Para tal reconocimiento, el rotativo británico ha valorado hasta 15 categorías. En once de ellas el IESE se encuentra entre los cinco primeros puestos destacando, entre otras, en la internacionalización de sus clientes; en la calidad del claustro y en la extensa red de alianzas que ha desarrollado con otras escuelas, por ejemplo con Havard Whaton o CEIBS. En este ranking compiten más de 150 de los mejores programas de formación de directivos del mundo. Y es a través del grado de satisfacción que declaran tener los participantes en esos programas y los clientes que los solicitan como se obtiene la puntuación. También se valoran cuestiones como el crecimiento de los ingresos de las escuelas y su alcance internacional. El IESE ha conformado una de las comunidades empresariales más importantes del mundo con 45.000 antiguos alumnos.A partir de esas premisas, «Financial Times» ha reconocido la internacionalización como una cualidad impresa en el ADN del IESE. De hecho, los programas para directivos se imparten en cinco campus: Barcelona, Madrid, Nueva York, Múnich y Sao Paulo. Pero «la internacionalización hay que entenderla no solo por la diversidad del origen de los participantes en nuestros programas, sino también por la diversidad de nuestro claustro que se han formado en escuelas de negocio muy diferentes y han estado expuestos a realidades muy distintas. Eso genera mucha riqueza. Al igual que las alianzas con otras escuelas», explica Mireia Rius, vocal del Consejo de Dirección del IESE y responsable de los Programas de Executive Education. Poco más de cien profesores conforman este claustro que se distingue, y enriquece, por dar clases en todos los niveles de la formación que ofrece esta escuela de negocios. «Es algo que forma parte del proceso de promoción de nuestros docentes. Desde que entran saben que darán clase bien a un joven que está cursando un MBA, o a un CEO o a un miembro de un consejo de administración de una gran compañía que realiza un programa de liderazgo», indica Rius. Comienza la jornada @iese_IWil "La gestión del tiempo, una competencia de liderazgo" en campus Madrid @iesebs pic.twitter.com/N98BxgyQ3j— Nuria Chinchilla (@NuriaChinchilla) 22 de mayo de 2017El diario británico también destaca como «una fortaleza» el «rigor académico» de esta formación, que se constata en los dos tipos de programas analizados: los programas abiertos, dirigidos a directivos de todo el mundo donde la escuela de negocios es segunda, y los programas diseñados a medida para empresas (conocidos como «custom»), donde el IESE repite como número uno por tercera vez. Pero el IESE es mucho más que cualquier clasificación, explica Rius. «Los programas abiertos —cuenta— tratan de formar y dar una serie de herramientas de management para ejercitarse en el arte de la gestión y liderazgo, pero nuestra clave es que ponemos el foco en la persona. Es lo que nos preocupa. Pensamos en lo que necesita, en cómo nos adaptamos a los retos a los que se enfrenta en la compañías, sentimos curiosidad por responder a sus inquietudes». Interacción con el alumno Es la máxima que inspira también los programas «custom», encargados por las empresas para la formación de sus directivos en un asunto concreto. Según cuenta Sandra Sieber, profesora de Tecnologías de la Información, lo que más piden las compañías es formación para saber cómo afrontar la transformación digital y sobre liderazgo. Y en este tipo de formación se pone énfasis en «el trato personalizado con los clientes para entender sus necesidades. Aquí los profesores comemos con los alumnos, hablamos en los pasillos...», comenta. Incluso tras la formación el contacto siempre permanece. No en vano, el IESE ha conformado una de las comunidades empresariales más importantes del mundo con 45.000 antiguos alumnos. Por sus aulas pasan más de 4.000 empresarios y directivos cada año. El IESE es conocido por el método del caso que ayuda a los alumnos a desarrollar capacidades directivas tratando problemas empresariales reales. Una metodología que ahora se adapta al entorno online para ir más allá de la clase presencial. «Estamos desarrollando metodologías complementarias para conseguir el mismo grado de interacción con los alumnos», dice Sieber. «Su mayor activo es la calidad del profesorado» «Te cambia la manera de pensar. Yo ya puedo, de forma innata, identificar el valor de una empresa y cómo generarlo». Es el mayor aprendizaje que Sira Pérez Coba, fundadora y CEO de Shazura (un buscador de imágenes que puede competir con Google Imágenes), ha interiorizado de un programa de desarrollo directivo que realizó en IESE. Ahora con un pie en San Francisco y otro en Madrid, hace balance de su paso por la escuela de negocios. «Su mayor activo es la calidad de sus profesores y los valores humanos que trasladan aplicados a la empresa. Saben comunicar y hacer conscientes a cada uno de su valor. De hecho, tengo cosas de profesores que han dicho en clase como un axioma de vida. El trato es cercano, se acuerdan de tí y siguen estando ahí. Tienen una gran disponibilidad para los alumnos y se nota su involucración. Los programas son excelentes tanto desde el punto de vista profesional como personal».